Nadie sabe cuantas veces me he encerrado en el baño a llorar, cuantas veces he perdido la esperanza de algo, cuantas veces me han decepcionado. Nadie sabe las millones de veces que he aguantado las lágrimas, cuantas veces siento que estoy a punto de explotar, cuantas veces he querido escapar, olvidarme de todo, ser feliz pero no lo consigo. Nadie me conoce, y eso es lo que más odio.
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