jueves, 16 de mayo de 2013
Tú no eres imposible, y me lo has demostrado.
El día que menos te lo esperes prometo robarte una sonrisa, y automáticamente después el corazón. Da igual cuánto te resistas, da igual cuántas veces digas que no, que yo siempre tendré ganas de preguntarte una vez más si te vienes conmigo. Y es que si hay algo que no puede mentirnos, son los ojos. Los ojos no usan palabras para enredarnos, estos hablan sin que lo podamos controlar, sin que podamos evitar expresar lo que sentimos realmente en nuestro interior, y por mucho que intentemos silenciarnos, no podemos. Si alguna vez escuchaste eso de "los ojos son el espejo del alma" es porque a pesar de no poder hablar no pueden callarse. Por eso, si alguna vez no te fías de sus palabras, miralo a lo ojos, y si sus ojos no te dicen lo mismo que su boca, cierrale los labios. Alguna vez me preguntaron eso de si has encontrado limites al amor. Y ahora puedo responder a esa pregunta. A ese amor yo solo le he encontrado una frontera, esa que cruzas el día que quieres tanto a una persona que ya será imposible que la dejes de querer nunca, porque estas en el tope. Ese limite solo puede sobrepasarse, pero una vez estas ahí ya no se podrá volver más abajo. Porque cuando encuentras ese amor de verdad, se te graba ahí en el pecho y es imposible de borrar, ni con láser. Entonces dará igual lo rica que seas o todo el dinero que tengas para gastarte en operaciones, porque ese amor seguirá ahí. Y llegará un punto en el que ya sera imposible olvidar y a la vez odiar. Pues en el amor, hay un punto que es el máximo y cuando llegas lo sabes. Así que estate muy atenta, porque la vida va ir dándote posibles con cara y disfraz de imposibles, para ver que haces, para ver si luchas o te quedas en el intento para medir las fuerzas, tu capacidad de darlo todo por un sueño por el que solo tu sabrás si vale la pena luchar.
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